|
|
|||
| Productos | Puntuación de locomoción | La compañía | |||||
| Contacto | Distribuidores | Información técnica | Galería y juegos | ||||
Reproducción y laminitiLas vacas cojas tienden a ingerir menos material seca, producir menos leche y a un incremento de días abiertos como resultado de la aparición de la laminitis. La presencia de cojeras en los toros puede conllevar una pérdida su capacidad en dos áreas generales (12). Primeramente, la cojera impide que los toros persigan, monten e inseminen a las vacas. En segundo lugar, la cojera puede dar lugar a una degradación testicular, dando como resultado finalmente a una calidad de semen inferior (12). La cojera en las vacas también afecta su fertilidad. La investigación realizada por Cornell indica que se da un incremento de 28 días abiertos para las vacas cojas (27). Mientras tanto, los estudios británicos informaron que las vacas cojas entre los 36 y 70 días posteriores al parto tenían 17 días más hasta la primera cópula y 30 días abiertos más. La teoría es que el zinc mejora la integridad del pesuño (pezuña) al acelerar la cicatrización de la herida, aumentar el ritmo de reparación del tejido epitelial y mantener la integridad celular. El zinc es también necesario para la síntesis y la maduración de la keratina (55). En cuanto a las vacas lecheras con una alta incidencia de problemas en las extremidades, la adición de 2 ó 3 gramos de sulfato de zinc por día durante 70 días reduce los problemas de pesuño. En contraste con lo anterior, las ovejas alimentadas con raciones complementadas con sulfato de zinc durante seis meses no mostraron reducción alguna de los problemas de pezuña existentes (16). La falta de una respuesta consistente al zinc suministrado en forma de sulfato de zinc puede ser atribuida a que la presencia de ciertos antagonistas en la dieta dé como resultado una disminución de la biodisponibilidad del zinc presente en el sulfato de zinc. Las fuentes complejas de zinc han mostrado un grado más alto de biodisponibilidad que el zinc de fuentes inorgánicas, debido en parte a que los antagonistas apenas afectan la absorción de oligoelementos complejados (65). Se ha observado que la alimentación con zinc complejado reduce la incidencia de problemas de pezuña tanto en el ganado ovino como en el vacuno. En un estudio de un año de duración conducido en la Universidad Illinois State, las vacas alimentadas con una dosis de 200 mg/d suplementaria de zinc complejado de Zinpro® mostraron una menor incidencia de flemones interdigitales, grietas en el talón, dermatitis interdigital y laminitis que las vacas de control (42; Figura 6) Figura 6. El zinc complejado también mejoró la calidad de los pesuños de los novillos híbridos alimentados con pasto autóctono (7). El 2,45% de las reses que recibieron 216 mg de zinc por día procedente del zinc complejado de Zinpro® tenían flemones interdigitales en contraste con el 5,38% de las reses a las que no se suministró el zinc complejado (7). Es probable que la reducción de flemones interdigitales haya contribuido a conseguir un mayor promedio de ganancia diaria en las reses alimentadas con zinc complejado (1,27 kg comparado con 1,23 kg), (7). Las ovejas que fueron suministradas con 80 mg de zinc complejado por día experimentaron una disminución en sus puntuaciones medias de lesiones por pata (4). Las patas fueron recibieron una puntuación en base a las lesiones en una escala de 0 a 3, donde 0 = sin lesiones, y 3= erosión de la pared (4). Las ovejas alimentadas con zinc complejado experimentaron una mejoría del 43% en sus puntuaciones de lesiones en las patas, mientras que las ovejas de control no experimentaron variación alguna en sus puntuaciones en ningún momento de la prueba (4) No sólo el zinc sino también el manganeso, el cobre y el cobalto juegan un papel importante a la hora de mantener la integridad del pesuño. El cobre juega un papel importante en la maduración de keratina y en la formación de tejido conectivo. El manganeso juega un papel esencial en mantener la pezuña y de la pierna en buenas condiciones (41). Además, se observan problemas crecientes en los pesuños cuando se da una deficiencia en el nivel de cobalto debido a una síntesis decreciente de la proteína. Las investigaciones llevadas a cabo en Nueva York señalan que
la alimentación con zinc, manganeso, cobre y cobalto complejados
de Zinpro® dio como resultado una menor incidencia de problemas de
pesuño que la alimentación sin oligoelementos o únicamente
complejos (50). La dieta complementada con complejos reduce la incidencia
(P<0.05) de dobles suelas, engrosamiento de la línea blanca,
hemorragias de la suela y, a la postre, de úlceras de suela. El
suplemento con complejos también reduce la incidencia (P<0.05)
de la dermatitis digital (50). La incidencia de crestas en la pared dorsal
tiende a disminuir (P<0.15) mediante la utilización de oligoelementos
complejados (50). La inclusión de complejos Zinpro® a las dietas
de vacas lecheras en época de lactancia mejoró la condición
de los pesuños, contrariamente a lo sucedido con aquellas que no
fueron suministradas ningún oligoelemento complejado o sólo
zinc complejado de Zinpro® (50; Figura 7). Igualmente, los investigadores de Florida descubrieron que la sustitución de zinc, manganeso, cobre y cobalto inorgánicos por cantidades similares de estos oligoelementos de los complejos de Zinpro® dieron como resultado reducciones en el total de lesiones de pesuño (2). La alimentación complementada con Availa®4 mostró una tendencia a la reducción de la incidencia de flemones interdigitales y enfermedades de la línea blanca. Si las vacas exhibieron lesiones de pesuño tales como línea blanca, erosiones del talón o úlceras de la suela, los suplementos de Availa®4 redujeron la severidad de estas manifestaciones (2; Figuras 8 y 9). Una nota interesante al respecto de este estudio es que la fuente del
oligoelemento no tuvo efecto alguno en el contenido de microelementos
en el hígado. Los niveles de zinc, manganeso y cobre en el hígado
fueron superiores a los niveles considerados como adecuados y fueron similares
tanto estadísticamente como numéricamente tanto para el
grupo Availa®4 como para el de sulfatos. Sin embargo, las vacas alimentadas
con Availa®4 no sólo experimentaron mejorías en las
patas sino también una mejor reproducción y producción
láctea (2). Estos resultados indican que el contenido de microelementos
en el hígado sólo puede ser útil para la identificación
de deficiencias y no la habilidad de la fuente de oligoelementos para
impactar en el rendimiento del animal. Figura 8. Figura 9.
|
|
| © Zinpro 2002. Todos los derechos reservados. |